LA HISTORIA DE LAS GANADERÍAS DE RESES BRAVAS EN OROZKO COMO FUENTE DE INGRESOS DEL CASERÍO
El primer vestigio de un toro bravo en Orozko procede de la cueva de Urratza en Gorbea , donde la arqueóloga e investigadora Margarita Muñoz descubrió 9 restos óseos de un URO salvaje entre muchos otros huesos de otros animales que conformaron la dieta de nuestros antepasados hace 10.000 años.
años antes de Cristo). Pudo haber sido domesticado en el País ya que existía en él el agrotipo
o especie salvaje de donde deriva el uro».
«En todo caso el vacuno de las edades del bronce y del hierro, es de la misma proporción que
los «betizu» (vaca salvaje) o vacas pirenaicas que aún quedan en nuestros montes».
Sus características son:« . .. cabeza fina y corta, grandes cuernos dirigidos hacia adelante y lue-
go hacia arriba. Piel color rojizo con el hocico claro».
El profesor Obermaier opina que el uro salvaje se conserva relativamente puro en el toro de
lidia , en las razas bovinas de las estepas de Rusia y en las llanuras norte alemanas.
Admitiendo esta situación, el uro quedó estacionado en la zona pirenaica occidental sufriendo mu-
taciones que le hicieron derivar al «betizu» o vaca pirenaica. Así nació la casta del toro navarro, de-
finida en los siguientes términos: color rojizo, pequeño, muy ligero y nervioso, muy pegajoso, de
mucha sangre y bravo. Nacieron entre otras las ganaderías navarras de Laborda, Zalduendo y Ca-
rriquiri, que en su tiempo fueron consideradas lasmejores del estado.
Los toros de la Camarga, los "betizus" de Gorbea , la raza «montxina» que aún existe en Trucios y Carranza y las «larrabehiak» de Lastur, son muestras importantes de la herencia recibida del toro salvaje que entró por los Pirineos.
El "zezengorri" o "txaalgorri" (Toro rojo de fuego) es uno de lo númenes mitológicos de la mitología vasca y pirenáica , el cual , es recordado por nuestros ancestros de Orozko en una leyenda popular cerca de la cueva de Urratxa Asi , subiendo desde la Cabaña de Altzagorta , en una cueva llamada Atxulo próxima al "Ojo de Atxulaur" vivía un ladrón que fue atesorando montones de oro en su habitación. Falleció en Francia y algunos vecinos se interesaron en la localización de las riquezas para apropiárselas sin éxito, pues un TORO DE FUEGO , guardián de la caverna , que lanzaba fuego por su boca y nariz, no permitía que entrara allí ninguna persona; era el alma del ladrón....Más tarde , volvieron unos forasteros y depositaron en la cueva los huesos simulados del ladrón. Entonces pudieron sacar libremente cuanto oro tenía el difunto atesorado en aquel lugar. El toro no apareció más.
año 1135 con motivo de la coronación de Alfonso VII. En esta época, señala Aguirre Franco, Barea quedaba dentro de territorio euskaldun.
de época inmemorial el día de San Pedro .
En Eibar, según referencia de Gregario Múgica, se organizó un festejo taurino el año 1605.
En el año 1622 en Azpeitia, con motivo de la canonización de San Ignacio de Loyola se celebraron grandes festejos taurinos, y en 1648 consta que miembros del ayuntamiento se desplazaron para las contratación de los toros que habían de lidiarse en las fiestas patronales
Por el mismo motivo de la canonización de San Ignacio de Loyola, se celebraron corridas de toros en Azkoitia. Destaca el toreo a caballo practicado por Alonso Idiaquez. En la segunda corrida«quebró seis rejones en tres toros con lindo brío y resolución, muy cerca de los cuernos...»
En San Sebastián, en el siglo XVII eran habituales los festivales con toros ensogados (sokamuturra) y lo mismo sucedía en Bilbao. Con motivo de la celebración de las fiestas de Santiago y Santa Ana , en Pasajes de San Juan, se tiene noticia de la celebración de festivales taurinos desde el siglo XVIII.
La ganadería de Ibarra era propiedad de Gabino de Urrutia , procedía de una familia de comerciantes de Bilbao y compraba los toros betizus más bravos a los numerosos pastores de ganado bovino que abundaban en aquella época por los pastos del Macizo de Gorbea , recogiéndolos en una cuadra y varias campas de Ibarra , un lugar estratégico para juntar ganado bravo de la montaña y venderlo a los numerosos empresarios que organizaban festejos taurinos en el voyante negocio que surgió en Bizkaia a principios del s. XX.
La Ganadería de reses bravas la Orozcana surtía novillos tanto a Bilbao , como a Santurce , Portugalete , Gallarta o Nocedal entre otros muchos , siendo la plaza de toros de Vista Alegre la mayor receptora de sus toros , más de 30 en el periodo comprendido entre 1882 y 1910 tal como se desprende de su diario de festejos entre esos años, destacandose entre todas , una reseña del 20 de agosto de 1890 en la que se detalla el pago de 14.000 pesetas de la época por siete toros .
Gracias a la biografía del conocido pintor José Arrue conocemos la existencia de otra ganadería modesta de reses bravas de Orozko , la de los Arbaizagoitias , Santi y José , que estaban especializados en sokamuturras y criaban su propio ganado en el Monte de Santa Marina de Arrola , bajando después los novillos a los corrales que tenían en los barrio de Mendieta y Sagarminaga
Sólo una temporada practiqué en público. Al final de ella maté dos novillos en Bilbao. Más que por afición a torear lo hice por demostrar que no era tan difícil [...] Empecé a entrenarme por los pueblos en mayo (con Recajo como sobresaliente) y en octubre debuté en Bilbao, con picadores que perdieron dos caballos. Entonces, todavía no llevaban "petos" [...] Pasé el verano en Orozco, con mi compañero Luis Mogrovejo, marino mercante que quiso debutar conmigo en la Plaza de Indauchu. Nos entrenamos allí aprovechando que algunos caseríos criaban reses medio bravas. Y al fin de la temporada, el mes de octubre, debutamos los dos, matando dos novillos cada uno... Seguí pintando. [...] Los trastos me los prestó "El chico del Imparcial" y el traje de luces, "Recajo
Por otro lado, Segunda, su mujer, a quien José Arrue conoció en Orozko durante el "entrenamiento", tampoco olvidó nunca aquellos días. Casi setenta años después, reconociendo algunos de los personajes representados en el cuadro Aurresku de viejos en Garai (Orozko) —que según sus palabras conmemoraba el día de San Miguel, el 29 de septiembre— recordó y dejó el siguiente testimonio:
Presako era el Hotel de la familia Zulueta de Orozko ,donde trabajaba de cocinera Filo .la mujer de Félix Arbaizagoitia
Pepe y Luis Mogrovejo vivieron a lo grande. Se alojaron en Presako . Solían ir a Garay. Sagarminaga tenía un toro de su propiedad. Toreaban en una heredad por la carretera de Ibarra. Luego vendieron el toro para carne, a Guillermo, el carnicero
Un dos de mayo, después de una corrida de toros, estábamos en el vestíbulo del Café Arriaga, sentados alrededor de una mesa. Por este vestíbulo se tomaba una escalera, que, además de al teatro, ayudaba a subir al Club Náutico. Un grupo de socios del Club pasó muy cerca de nosotros (pintores, escultores, músicos, poetas, escritores y algunos marinos, todos aficionados a los toros y a las Artes, y a las aventuras). Con el grupo de los socios del Club, iba un matador de toros de los de primerísima, que había actuado aquella tarde, al que en aquel momento no le llevaban en hombros, pero sí en volandas.
La conversación entre José Arrue y los contertulios transcurrió de la siguiente manera:
—Ya veis, a nosotros ni caso. A ése, que al fin y al cabo es un matarife... se le ocurrió decir a José Arrue, iniciando así la polémica.
—Para ser eso, hay que tener muchas agallas...
—Yo creo que con las normales basta...
—Tú, hablar sí, pero hacer, no es lo mismo...
—Yo te apostaría que mataría dos toros antes que ése pintara un cuadro, muy aceptablemente los dos.
Julio Carabias que era articulista del periódico El Liberal de Bilbao describe en un artículo del 2 de mayo de 1915 junto a una ilustración de José Arrue la expectación que suscitaba la entrada de Santi Arbaizagoitia desde las afueras de Bilbao con sus cabestros acompañados por el temeroso novillo de Orozko que se iba a soltar ensogado en la plaza San Antón
Artículo Carabias y dibujo de Arrue
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Los testimonios de los descendientes directos de los Arbaizagoitia cuentan con orgullo de boca de sus antepasados las aventuras de Santi, Joxejitano y Felixtxikerra organizando sokamuturras por toda la geografía vizcaína y alavesa ; Llodio , Artziniega , Amurrio , Orduña , Bilbao , Algorta , Portugalete , Santurce ,,,,,,,
Recuerdan también sus buenas madres nodrizas como “la kapitana” , progenitota de las más bravas vaquillas y novillos la cual , fue la matriarca de la ganadería Arbaizagotia
,Miguel Arbaizagoitia
Miguel Arbaizagoitia no llegó a figura , pero toreó las reses de la ganadería familiar por todas las plazas de la comarca , siempre acompañado de su tío Infernu
Ríen a carcajadas contando cómo en una ocasión en el colegio de los frailes de Orduña un novillo saltó fuera de la plaza portátil improvisada y escapó por las calles de la ciudad.
También recuerdan una accidentada tarde de vaquillas en la plaza de toros de Llodio en la que la Kapitana dejó un numeroso reguero de corneados y el Alcalde les pidió a puto grito que retirasen a la bestia; ,,,,fue en ese momento cuando José Arbaizagoitia cogió varias mazorcas de maíz en la mano y bajó al ruedo,,,,la kapitana lo reconoció y le siguió hasta los chiqueros ante las ovaciones y el asombro del público asistente
Plaza toros de Llodio
Añoran con cariño aquellos años de juventud que nunca volverán , disfrutando de las ferias y fiestas de todos los pueblos y ciudades en los que actuaban , trayendo a su regreso a casa dulces y juguetes que jamás hubiesen visto las hermanas del caserío , gracias a su oficio de ganaderos de reses bravas organizando sokamuturras.
Todavía hoy día algunos nanogenários como Juanito Sautua recuerdan una memorable corrida en la plaza de Orozko en la que se torearon dos toros de lide cruzados de Francisco Olavarria
Se avecinan tiempos muy duros para los ganaderos vascos dedicados a la cría de ejemplares bravos. La Asociación Vasca Taurina-Euskal Zezenzale Elkartea ha alertado de que las suspensiones de los festejos populares como consecuencia de la pandemia les ha puesto con la soga al cuello y advierte de puede llevar a la desaparición de las diez ganaderías de bravo existentes en Euskadi.
Con mil cabezas de ganado, su futuro se tambalea. Nueve de estas diez vacadas son de Gipuzkoa y la décima, del vizcaíno Javier Manzarbeitia, de Orozko. Su padre, Benigno, puso en marcha la explotación hace 80 años. Un negocio que ha convertido en una pasión sacrificada:«Aquí no existen días de fiesta. Acabas siendo esclavo de tu trabajo, pero el contacto diario con los animales es gratificanteEl mundo de las vaquillas tiene nombre propio en Vizcaya: Manzarbeitia. La ganadería de Orozko es la única de la provincia que organiza todavía este tipo de espectáculos por los pueblos. Sus responsables llevan las reses y alquilan las tres plazas de toros portátiles de las que disponen aquí y allá todo el verano, que en el calendario festivo se extiende bastante antes y después de los meses de junio, julio y agosto.
Benigno Manzarbeitia puso en marcha la explotación hace ya casi 100 años. Ahora, es su hijo Javier quien se encarga del cuidado de los animales. «Es el jefe, pero trabaja como uno más», se apresuran a dejar claro sus hijas.
Javier Manzarbeitia administra diariamente el negocio. No sabe cuántas vaquillas tiene porque «hay muchos eventos y hay que ir renovando», pero en todo caso sabe que son «muchísimas». A todas las mima porque «bastante se estropean luego», con el trajín de los espectáculos. «Hay que alimentarlas, curarlas... La verdad es que viven como reinas», señala jocoso. El cuidado, la supervisión y la gestión de la ganadería ocupan casi todas las horas de Javier. «Aquí no existen días de fiesta, acabas siendo esclavo de tu trabajo, pero el contacto diario con los animales es gratificante», advierte.






























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