LA HISTORIA DE LAS GANADERÍAS DE RESES BRAVAS EN OROZKO COMO FUENTE DE INGRESOS DEL CASERÍO

 El primer vestigio de un toro bravo en Orozko procede de la cueva de Urratza en Gorbea , donde la arqueóloga e investigadora Margarita Muñoz descubrió 9 restos óseos de un URO salvaje entre muchos otros huesos de otros animales que conformaron la dieta de nuestros antepasados hace 10.000 años.

 
Según Jesús Altuna: «El ganado vacuno es pastoreado en nuestro País desde el neolítico (3500
años antes de Cristo). Pudo haber sido domesticado en el País ya que existía en él el agrotipo
o especie salvaje de donde deriva el uro».


«En todo caso el vacuno de las edades del bronce y del hierro, es de la misma proporción que
los «betizu» (vaca salvaje) o vacas pirenaicas que aún quedan en nuestros montes».
Sus características son:« . .. cabeza fina y corta, grandes cuernos dirigidos hacia adelante y lue-
go hacia arriba. Piel color rojizo con el hocico claro».


El profesor Obermaier opina que el uro salvaje se conserva relativamente puro en el toro de
lidia , en las razas bovinas de las estepas de Rusia y en las llanuras norte alemanas.


Admitiendo esta situación, el uro quedó estacionado en la zona pirenaica occidental sufriendo mu-
taciones que le hicieron derivar al «betizu» o vaca pirenaica. Así nació la casta del toro navarro, de-
finida en los siguientes términos: color rojizo, pequeño, muy ligero y nervioso, muy pegajoso, de
mucha sangre y bravo. Nacieron entre otras las ganaderías navarras de Laborda, Zalduendo y Ca-
rriquiri, que en su tiempo fueron consideradas lasmejores del estado.


Los toros de la Camarga, los "betizus" de Gorbea , la raza «montxina» que aún existe en Trucios y Carranza y las «larrabehiak» de Lastur, son muestras importantes de la herencia recibida del toro salvaje que entró por los Pirineos.


El "zezengorri" o "txaalgorri" (Toro rojo de fuego) es uno de lo númenes mitológicos de la mitología vasca y pirenáica , el cual , es recordado por nuestros ancestros de Orozko en una leyenda popular cerca de la cueva de Urratxa Asi , subiendo desde la Cabaña de Altzagorta , en una cueva llamada Atxulo próxima al "Ojo de Atxulaur" vivía un ladrón que fue atesorando montones de oro en su habitación. Falleció en Francia y algunos vecinos se interesaron en la localización de las riquezas para apropiárselas sin éxito, pues un TORO DE FUEGO , guardián de la caverna , que lanzaba fuego por su boca y nariz, no permitía que entrara allí ninguna persona; era el alma del ladrón....Más tarde , volvieron unos forasteros y depositaron en la cueva los huesos simulados del ladrón. Entonces pudieron sacar libremente cuanto oro tenía el difunto atesorado en aquel lugar. El toro no apareció más.


 

Este genio con figura de toro hace con frecuencia su aparición en forma de novillo rojo guardián de las cavernas mas representativas de Euskal Herria desde Iparralde hasta Hegoalde.
 
En Lezia , la gran caverna de Sara considerada la Catedral de los Akelarres de Zugarramurdi habitaba un toro cuyos mugidos asustaban y ponían en fuga a cuantos entraban en ella. Otras veces se oían el ruido del cencerro de dicho toro en las profundidades de la cueva.
 
En Uhart-Mixe , al igual que en Sara , afirman que los génios subterráneos en figura de toro salen de noche a la superficie de la tierra. En Gatika (Bizkaia) , uno de tales toros nocturnos persiguió a unos vecinos que de noche regresaban de Mungia. En Pipaón el Zezengorri se apareció de noche a un grupo de mozos , causándoles un terrible susto que atribuyeron a un castigo por haber insultado esa tarde a una anciana de su pueblo.
 
Un relato popular de Camou dice que antiguamente vivía en la cueva de Otsibarre , sita en un monte de aquella localidad , un novillo rojo , el cual aparecía en actitud amenazadora a toda persona que intentara entrar en aquella morada.
 
De la sima de Okina (Araba) cuentan en Onraita que nadie debe turbar el silencio y quietud de aquel paraje. Si alguno lanza allí una piedra , luego sale al portal un toro rojo. Algo parecido ocurre en Markinez acerca de una caverna del monte Kapildui donde tiene su habitación un toro de oro. Un vecino de Arlucea que fue allí vio al novillo en forma de resplandores de relámpagos y la figura de un toro de oro gigante después , en actitud clara de ataque.
 
En Lizarza dicen que un torete rojo salía de la sima Leizezuloa situada en la montaña de lapar. También en Ataun era fama que lanzando piedras al interior de la sima próxima al caserío de Iturriotz , se provocaba la ira al genio local en forma de novillo rojo que luego se presentaba en actitud amenazadora , lo cual era anuncio de alguna desgracia. De una gruta de Azkoitia , situada en un paraje llamado Txintxillo , se decía que habitaba un toro rojo.
 
Un individuo de Ataun , que después de haber realizado ciertos actos sacrílegos , de regreso a su casa , fue perseguido por un toro de fuego. Y en Bermeo , se decía que , en castigo de la mala conducta de sus habitantes , fue destruido aquel pueblo por un incendio provocado por un toro que bajo del monte Burgoa con fuego en sus astas y en su cola.
 
 
 El descubrimiento de un "taurobolio vascónico" en un antiguo poblado romano del s.II d.c, bajo el monte Peña Negra entre Orozko y Amurrio es otra de las pruebas que certifican la presencia de ganado bravo en las estribaciones de Gorbea.

En diversos puntos de Navarra , norte de Aragón , Soria , tierras de la Llanada Alavesa , Bureva , Condado de Ayala y Bizkaia , coincidiendo con zonas habitadas por los pueblos que las fuentes antiguas citan como vascones , han aparecido un grupo de aras de piedra que exhiben como motivo especial cabezas de toro en relieve.
 
Francisco Marco Simón de la Universidad de Zaragoza, escribe sobre los taurobolios vascónicos , diciendo que “ En diversos puntos del oriente de Navarra y del norte de la provincia de Zaragoza-dentro de la zona habitada por los pueblos que las fuentes antiguas citan como vascones- ha aparecido un grupo de aras de piedra que exhiben como motivo esencial cabezas de toro”. Aparecen en Sos del Rey Católico tres ejemplares de aras yen Uncastillo, se encuentran más.También aparecen cabezas de toro en Uxue, en Aibar, en Artajona, en la alavesa Laguardia , Amurrio y en el pueblo de Yanguas de la provincia de Soria.
 
Algunos estudiosos como Aita Joxemiel Barandiaran han considerado que los sacrificios de animales habituales estos días , eran dedicados a la propia Tierra , simbolizada tal vez en la figura de "LUR", que bien pudo preceder al culto de MARI.
 
El poblado romano-vascón de Elexazar , curiosamente , es conocido por nuestros mayores como la "plaza de Salamanca" , pues antes de la llegada del transporte de mercancías por carretera o ferrocarril , las ganaderías de toros bravos de Salamanca , viajaban desde aquellas tierras junto con manadas de vacas y cabestros hasta este recogedero primitivo de ganado para seleccionar aquí los mejores ejemplares y desde aquí transportarlos con bueyes hasta las plazas de toros importantes de la época en Bizkaia , como las de Bilbao , Portugalete o Algorta entre otras.
 
Dos mil años después de la construcción de este corral bovino por los romanos para alimentar las legiones del ejército romano con ganado procedente de todo el norte de la Península Ibérica , hasta hace menos de 150 años la manga de manejo milenaria ha sido utilizada para fines taurinos en la comarca.
 


Según Cossio el primer festejo taurino del que se tiene noticia se celebró en Barea (Logroño) el
año 1135 con motivo de la coronación de Alfonso VII. En esta época, señala Aguirre Franco, Barea quedaba dentro de territorio euskaldun. 
 
Según la Ordenanza municipal de Bermeo , redactada el año 1313, se corrían toros y novillos des-
de época inmemorial el día de San Pedro .
 
Un 2 de Agosto del año 1385, Pamplona inauguró una celebración que todavía se mantiene en pie hasta nuestros días: las corridas de toros. Un evento social que fue presentado a la multitud en presencia del rey Carlos II de Navarra. Se celebró una corrida de toros en Pamplona, y para ello mandó venir a dos hombres de Aragón, uno cristiano y otro moro, para matar dos toros en presencia del monarca,
 
El año 1565, consta la celebración de «sokamuturra» en Azpeitia y en Mondragón, existen documentos que confirman la celebración de corridas a partir del siglo XVI. Concretamente según cita Antonio Solera: «..en 1572 hubo corridas por el nacimiento de Felipe Il»

El año 1600 se corrieron embolados en Tolosa, siendo frecuente la diversión con el toro ensogado o «sokamuturra». Una argolla empotrada en una pared próxima al ayuntamiento se conserva como testigo de aquellas celebraciones. A partir de 1680, se iniciaron las corridas con embolados en el recinto rectangular de la Plaza Nueva.

En Eibar, según referencia de Gregario Múgica, se organizó un festejo taurino el año 1605.
 



En el año 1622 en Azpeitia, con motivo de la canonización de San Ignacio de Loyola se celebraron grandes festejos taurinos, y en 1648 consta que miembros del ayuntamiento se desplazaron para las  contratación de los toros que habían de lidiarse en las fiestas patronales

Por el mismo motivo de la canonización de San Ignacio de Loyola, se celebraron corridas de toros en Azkoitia. Destaca el toreo a caballo practicado por Alonso Idiaquez. En la segunda corrida«quebró seis rejones en tres toros con lindo brío y resolución, muy cerca de los cuernos...» 
 
El año 1682, destaca el acuerdo de las Juntas de Guernica que ordenaron la celebración del festival taurino por la proclamación de San Ignacio de Loyola como Patrono de Bizkaia.

En San Sebastián, en el siglo XVII eran habituales los festivales con toros ensogados (sokamuturra) y lo mismo sucedía en Bilbao. Con motivo de la celebración de las fiestas de Santiago y Santa Ana , en Pasajes de San Juan, se tiene noticia de la celebración de festivales taurinos desde el siglo XVIII.

La suelta de vaquillas siempre ha tenido arraigo en Vizcaya, porque los toros como ya hemos repetido muchas veces los tenían en el propio monte, bien los Montxinos en la zona de las Encartaciones, bien los betizus en el Gorbea, Pagoeta, Lastur,Goizueta...siempre ha habido ganaderos que se han dedicado a los festejos populares en Euskadi, y siempre ha tenido Vizcaya localidades con vaquillas,con Orozko y Manzarbeitia como eje de las mismas , siendo el único ganadero de reses bravas de Bizkaia actualmente.
 

 
En documentos del Archivo de Portugalete encontramos que el 8 de agosto de 1895, D. Gabino de Urrutia, ganadero de Reses Bravas "La Orozcana" ofreció precio por el novillo que había de lidiarse en los dos días de fiesta, cobrando la “merecible cifra de 90 pts. por los dos días”, que según él era el precio corriente, indicando que el novillo llegaría dos jornadas antes, con el fin de que se alimentase y descansase del viaje, y así pudiese dar más juego.

Como los novillos no pudieron lidiarse, el esperado ganadero, con fecha de 16 de agosto del mismo año, se disculpaba ante el Alcalde, explicando: “A llegada a ésta, del muchacho que mandé ahí, con objeto de que recogiese el novillo de Santurce, y lo pusiese a disposición de Vd. me he enterado de todo lo ocurrido, teniendo que lamentar lo sucedido y el concepto nada favorable que les había merecido, origen solamente de la poca o ninguna formalidad del Ayuntamiento de Santurce; o de la persona a quien encomendé el pedido. Aunque comprendo que esto no me disculpa con Vd. como había tenido ocasión de ver el pedido que por escrito nos hizo del novillo, la persona encargada para ello por el Ayuntamiento de Santurce, el que sin consideración alguna, ni tener en cuenta el conflicto en que yo me veía con respecto a ese Ayuntamiento, se negó a hacer entrega del él, como era razonable”.

Pese a esta espantada, el Ayuntamiento no lo toma en cuenta, y se le vuelven a contratar los novillos del año siguiente tomando todas las garantías para que no sucediese el mismo error. Sin embargo el resultado debió de ser malo, ya que el ganadero se excusa por carta de 11 de agosto, alegando que los toros del país carecían de la suficiente bravura
 
En el año 1891 se torean 6 novillos de Orozko en la monumental de Lekeitio


 

Los dias 15 16 y 17 de octubre de 1902 se torean 6 novillos de Orozko en la 

plaza de toros de Gernika 

 A finales del s.XIX tenemos datos de 
dos ganadedrías  de reses bravas en el Valle de Orozko , una importante en Ibarra y otra más modesta en los barrios de Mendieta y Sagarminaga en Zubiaur.

 

La ganadería de Ibarra era propiedad de Gabino de Urrutia , procedía de una familia de comerciantes de Bilbao y compraba los toros betizus más bravos a los numerosos pastores de ganado bovino que abundaban en aquella época por los pastos del Macizo de Gorbea , recogiéndolos en una cuadra y varias campas de Ibarra , un lugar estratégico para juntar ganado bravo de la montaña y venderlo a los numerosos empresarios  que organizaban festejos taurinos en el voyante negocio que surgió en Bizkaia a principios del s. XX.


 

La Ganadería de reses bravas la Orozcana surtía novillos tanto a Bilbao , como a Santurce , Portugalete , Gallarta o Nocedal entre otros muchos , siendo la plaza de toros de Vista Alegre la mayor receptora de sus toros , más de 30 en el periodo comprendido entre 1882 y 1910 tal como se desprende de su diario de festejos entre esos años, destacandose entre todas , una reseña del 20 de agosto de 1890 en la que se detalla el pago de 14.000 pesetas de la época por siete toros .

Gracias a la biografía del conocido pintor José Arrue conocemos la existencia de otra ganadería modesta de reses bravas de Orozko , la de los Arbaizagoitias , Santi y José , que estaban especializados en sokamuturras y criaban su propio ganado en el Monte de Santa Marina de Arrola , bajando después los novillos a los corrales que tenían en los barrio de Mendieta y Sagarminaga

  

Sólo una temporada practiqué en público. Al final de ella maté dos novillos en Bilbao. Más que por afición a torear lo hice por demostrar que no era tan difícil [...] Empecé a entrenarme por los pueblos en mayo (con Recajo como sobresaliente) y en octubre debuté en Bilbao, con picadores que perdieron dos caballos. Entonces, todavía no llevaban "petos" [...] Pasé el verano en Orozco, con mi compañero Luis Mogrovejo, marino mercante que quiso debutar conmigo en la Plaza de Indauchu. Nos entrenamos allí aprovechando que algunos caseríos criaban reses medio bravas. Y al fin de la temporada, el mes de octubre, debutamos los dos, matando dos novillos cada uno... Seguí pintando. [...] Los trastos me los prestó "El chico del Imparcial" y el traje de luces, "Recajo


Por otro lado, Segunda, su mujer, a quien José Arrue conoció en Orozko durante el "entrenamiento", tampoco olvidó nunca aquellos días. Casi setenta años después, reconociendo algunos de los personajes representados en el cuadro Aurresku de viejos en Garai (Orozko) —que según sus palabras conmemoraba el día de San Miguel, el 29 de septiembre— recordó y dejó el siguiente testimonio:

 

Presako era el Hotel de la familia Zulueta de Orozko ,donde trabajaba de cocinera Filo .la mujer de Félix Arbaizagoitia

 Pepe y Luis Mogrovejo vivieron a lo grande. Se alojaron en Presako . Solían ir a Garay. Sagarminaga tenía un toro de su propiedad. Toreaban en una heredad por la carretera de Ibarra. Luego vendieron el toro para carne, a Guillermo, el carnicero

Un dos de mayo, después de una corrida de toros, estábamos en el vestíbulo del Café Arriaga, sentados alrededor de una mesa. Por este vestíbulo se tomaba una escalera, que, además de al teatro, ayudaba a subir al Club Náutico. Un grupo de socios del Club pasó muy cerca de nosotros (pintores, escultores, músicos, poetas, escritores y algunos marinos, todos aficionados a los toros y a las Artes, y a las aventuras). Con el grupo de los socios del Club, iba un matador de toros de los de primerísima, que había actuado aquella tarde, al que en aquel momento no le llevaban en hombros, pero sí en volandas.

La conversación entre José Arrue y los contertulios transcurrió de la siguiente manera:

Ya veis, a nosotros ni caso. A ése, que al fin y al cabo es un matarife... se le ocurrió decir a José Arrue, iniciando así la polémica.

—Para ser eso, hay que tener muchas agallas...

—Yo creo que con las normales basta...

—Tú, hablar sí, pero hacer, no es lo mismo...

—Yo te apostaría que mataría dos toros antes que ése pintara un cuadro, muy aceptablemente los dos.

 Julio Carabias que era articulista del periódico El Liberal de Bilbao describe en un artículo del 2 de mayo de 1915 junto a una ilustración de José Arrue la expectación que suscitaba la entrada de Santi Arbaizagoitia desde las afueras de Bilbao con sus cabestros acompañados por el temeroso novillo de Orozko que se iba a soltar ensogado en la plaza San Antón

Artículo Carabias y dibujo de Arrue
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Los testimonios de los descendientes directos de los Arbaizagoitia cuentan  con orgullo de boca de sus antepasados las aventuras de Santi, Joxejitano y Felixtxikerra organizando sokamuturras por toda la geografía vizcaína y alavesa ; Llodio , Artziniega , Amurrio , Orduña , Bilbao , Algorta , Portugalete , Santurce ,,,,,,,

 Recuerdan también sus buenas madres nodrizas como “la kapitana” , progenitota de las más bravas vaquillas y novillos  la cual , fue la matriarca de la ganadería Arbaizagotia

,Miguel Arbaizagoitia

Miguel Arbaizagoitia no llegó a figura , pero toreó las reses de la ganadería familiar por todas las plazas de la comarca , siempre acompañado de su tío Infernu

 Ríen a carcajadas contando cómo en una ocasión en el colegio de los frailes de Orduña un novillo saltó fuera de la plaza portátil improvisada y escapó por las calles de la ciudad.

 También recuerdan una accidentada tarde de vaquillas en la plaza de toros de Llodio en la que la Kapitana dejó un numeroso reguero de corneados y el Alcalde les pidió a puto grito que retirasen a la bestia; ,,,,fue en ese momento cuando José Arbaizagoitia cogió varias mazorcas de maíz en la mano y bajó al ruedo,,,,la kapitana lo reconoció y le siguió hasta los chiqueros ante las ovaciones y el asombro del público asistente

 

Plaza toros de Llodio

Añoran con cariño aquellos años de juventud que nunca volverán , disfrutando de las ferias y fiestas de todos los pueblos y ciudades en los que actuaban , trayendo a su regreso a casa dulces y juguetes que jamás hubiesen visto las hermanas del caserío , gracias a su oficio de ganaderos de reses bravas organizando sokamuturras.

 
Francisco Olavarría Uria  es el siguiente ganadero de reses bravas que fue reconocido en Orozko en la década de los años cincuenta
 
Además de ganadero de vacas de monte para engorde fue un alcalde muy querido y recordado por la ciudadanía del valle
 
Su ganadería de toros de lidia se puede catalogar como de fortuna pues todo surgió a raíz de la suspensión de los festejos taurinos de unos San Antolines de Orozko por tempestades en los que Francisco como alcalde ordenó dejar los toros traídos a pie desde Salamanca en sus corrales de Oketa hasta ver qué se hacía con ellos
 

  Francisco Olavarria Uria

Septiembre es la época del celo de las vacas de monte así que Francisco aprovechó para cubrir todas las vacas que pudo con los toros de lidia salmantinos mucho más grandes y vistosos de los que había en Orozko para eventos taurinos

Patxi Arro era el mayoral de la ganadería de los Olavarría de Oketa quienes llegaron a tener más de diez empleados en su mejor momento

Esta ganadería del Valle de Orozko como es lógico tuvo el monopolio en las plazas de Zubiaur e Ibarra aunque también suministraban a otras plazas de la zona incluida la de Bilbao

Plaza de toros de Orozko

Todavía hoy día algunos nanogenários como Juanito Sautua recuerdan una memorable corrida en la plaza de Orozko en la que se torearon dos toros de lide cruzados de Francisco Olavarria
 
El toro pinto lo mató el famoso diestro de la época Luis Díez y el bravísimo e inmenso Jitano se negó a matarlo el torero Barreritas Chico por peligroso
 
Recuerdan que el Jitano era un berraco de más de 600 kg negro zaino pero de pelo largo fruto del cruce salmantino con vacas de monte autóctonas de pelo duro
 
Los descendientes de los Olavarría también recuerdan que solían venir a entrenar a Oketa unos toreros muy famosos de Tudela los hermanos Marín
 
Fue tal la fama de los toros y corrales de Oketa en el mundo taurino vizcaíno que durante muchos años los toros que se traían para las feria de Bilbao y otras plazas importantes de la provincia en aquella época se guardaban unos días antes de los eventos taurinos en los corrales que Francisco tenía en el barrio de Mendiolagoiti
 

 
Banda de música en Orozko

Hay que tener en cuenta que en aquella época había que traer los toros con pastores a pie ayudados con caballos y cabestros desde Salamanca y había que llegar con tiempo suficiente para poder estar el día que se celebraban las corridas en las ferias
 
También hay que recordar personajes imprescindibles en el manejo de ganado bravo como el mayoral de Francisco Olabarría  , más conocido como Patxi-Arro
 
Patxi-Arro fue un ganadero de Arasketa en Ibarra cuya familia paterna ya criaba muchos años antes ganado bravo en Urigoiti  que solían sacar en la plaza de Ibarra
 
Era un hombre muy fuerte físicamente , conocido por parar el sólo las vaquillas en la plaza cuando era necesario al puro estilo de los forcados portugueses. 
 
 
 Francisco Sautua Olabarria "Patxi-Arro"
 
 
 
Para finalizar hablaremos de la Ganadería Manzarbeitia
 
 
Caserío familiar Albiorreta de los Manzarbeitias

La historia de la ganadería de toros de Manzarbeitia en Orozko se remonta a casi 100 años, cuando Benigno Manzarbeitia llevó sus vacas a pastar a los montes de Espronceda y estas permanecieron allí. La ganadería se ha enriquecido a través de la incorporación de sementales de otras ganaderías navarras, así como con la incorporación de ganado de línea santacolomeña
 
 Javier Manzarbeitia es el encargado de organizar la mayoría de los espectáculos con vaquillas que se celebran en Bizkaia. Su mapa incluso se ha ampliado y llega hasta Navarra y La Rioja
 
Su vacada se ha convertido en «parte de la familia». La suya es grande, en la que sumando diferentes ganados llega a la friolera cifra de 120 reses. La gran mayoría con nombre propio, como Fugitiva, Baturro, Campechano, Jardinera... Una imagen que busca -pero no consigue- aliviar la sensación de miedo a la hora de enfrentarse a estas corpulentas novillas que superan los 350 kilos con facilidad. «En el ruedo parecen muy fuertes, pero en verdad son muy nobles», bromea
 
 

Se avecinan tiempos muy duros para los ganaderos vascos dedicados a la cría de ejemplares bravos. La Asociación Vasca Taurina-Euskal Zezenzale Elkartea ha alertado de que las suspensiones de los festejos populares como consecuencia de la pandemia les ha puesto con la soga al cuello y advierte de puede llevar a la desaparición de las diez ganaderías de bravo existentes en Euskadi.

Con mil cabezas de ganado, su futuro se tambalea. Nueve de estas diez vacadas son de Gipuzkoa y la décima, del vizcaíno Javier Manzarbeitia, de Orozko. Su padre, Benigno, puso en marcha la explotación hace 80 años. Un negocio que ha convertido en una pasión sacrificada:«Aquí no existen días de fiesta. Acabas siendo esclavo de tu trabajo, pero el contacto diario con los animales es gratificante
 
La Ganadería Marzarbeitia sigue funcionando en su caserío y terrenos familiares de Albiorreta y Arbaiza donde tienen una preciosa plaza de toros con acceso desde el caserío para organizar capeas y poder picar productos típicos vascos
 


El mundo de las vaquillas tiene nombre propio en Vizcaya: Manzarbeitia. La ganadería de Orozko es la única de la provincia que organiza todavía este tipo de espectáculos por los pueblos. Sus responsables llevan las reses y alquilan las tres plazas de toros portátiles de las que disponen aquí y allá todo el verano, que en el calendario festivo se extiende bastante antes y después de los meses de junio, julio y agosto.

Benigno Manzarbeitia puso en marcha la explotación hace ya casi 100 años. Ahora, es su hijo Javier quien se encarga del cuidado de los animales. «Es el jefe, pero trabaja como uno más», se apresuran a dejar claro sus hijas.

Javier Manzarbeitia administra diariamente el negocio. No sabe cuántas vaquillas tiene porque «hay muchos eventos y hay que ir renovando», pero en todo caso sabe que son «muchísimas». A todas las mima porque «bastante se estropean luego», con el trajín de los espectáculos. «Hay que alimentarlas, curarlas... La verdad es que viven como reinas», señala jocoso. El cuidado, la supervisión y la gestión de la ganadería ocupan casi todas las horas de Javier. «Aquí no existen días de fiesta, acabas siendo esclavo de tu trabajo, pero el contacto diario con los animales es gratificante», advierte.

 
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